Vergüenza y autoconcepto: vías de trabajo terapéutico

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En el artículo “Vergüenza: Cómo se origina la desvalorización de uno mismo” hablábamos acerca del origen de los sentimientos de vergüenza, en este artículo me gustaría explicar cómo afecta la vergüenza a nuestra autoestima y las qué posibilidades de trabajo terapéutico existen.

En el artículo anterior hablábamos de la vergüenza como de un proceso de ajuste a las expectativas o deseos de otra persona significativa (generalmente la persona que nos cuidó de niños) para mantener la relación a toda costa. Como consecuencia de ese proceso de ajuste y reducción de uno mismo se termina pagando un precio:

  1. Por un lado, emergen sentimientos como la tristeza y el miedo que se vuelven permanentes en el fondo emocional de la persona. La tristeza por no ser aceptado tal y como uno es y el miedo al abandono por ser quién uno es, aumentan la atracción hacia la conformidad. Es decir, la persona termina construyendo una autoimagen fundada en cómo de adecuada o inadecuada es para los demás.
  2. Por otro, el intento de mantener la relación a toda costa lleva a la persona a negar sus propios sentimientos de rabia. De esta forma pierde la capacidad de defenderse y de sentirse con derecho a ser respetada y tomada en serio por los demás.
  3. Finalmente, tal y cómo le pasa a Sara la persona pierde la capacidad de nutrirse con el afecto de su entorno en la medida en que el miedo al abandono y a la humillación se hace tan grande que la persona prefiere adelantarse alejándose ella de los demás.

Todo esto redunda en una reducción drástica de la autoestima y tiene una relación muy directa con el origen de muchas depresiones.

El trabajo con la vergüenza y la autocrítica en psicoterapia implica:

  1. Una actitud de aceptación incondicional por parte del terapeuta: La vergüenza es una forma de sufrimiento emocional que se origina en la relación con otra persona significativa y que debe ser tratada a través de otra relación cómo es el vínculo terapéutico. A este respecto, Rogers hablaba de la aceptación incondicional como una de las bases fundamentales de la psicoterapia. Para aprender a aceptarnos a nosotros mismos necesitamos ser aceptados en la relación con el otro, por eso es tan importante que el terapeuta haya hecho su propio proceso terapéutico y realice supervisión para que sus propios prejuicios y experiencias no empañen una actitud de aceptación incondicional hacia el paciente. Es importante que la propia relación terapéutica no se convierta en generadora de vergüenza.
  2. Entender cómo se origina ese sentimiento de vergüenza y cómo se mantiene: Entender en qué situaciones se enciende la vergüenza, ponerle nombre a la parte de nosotros mismos que nos avergüenza y comprender como funciona nuestro mecanismo interno de autocrítica. Profundizar y aceptar los sentimientos de tristeza y de miedo al rechazo. Y finalmente, volver a apropiarnos de un sentimiento de dignidad personal que nos permita centrarnos en los límites y el autocuidado.
  3. Cultivar y entrenar una actitud compasiva hacia uno mismo: La autocompasión es la actitud que nos permite tratar lo que nos avergüenza desde el amor y no desde la autocrítica destructiva. Puedes encontrar más información en este artículo (enlace artículo autocompasión vs. autoestima) y un ejercicio para ponerlo en práctica en éste. (enlace artículo desde la culpa hacia la responsabilidad)
  4. Empezar a exponerse. Tal como hemos explicado la vergüenza generalmente conlleva una actitud fóbica hacia las cosas de la vida que nos hacen disfrutar: la relación con los otros, metas y objetivos vitales, etc. En la medida en que la persona tiene miedo de fracasar o de ser abandonado deja de intentar acercarse a los demás o de hacer esfuerzos que lo acerquen a sus objetivos. Es importante cultivar una actitud de afrontamiento progresivo de los propios temores para que la persona pueda ir recuperando poco a poco la propia valía. Es necesario que ese acercamiento sea respetuoso en todo momento con lo que la persona se siente capaz de hacer para que el afrontamiento no termine convirtiéndose en una confirmación de los propios sentimientos de minusvalía personal.
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Un comentario en “Vergüenza y autoconcepto: vías de trabajo terapéutico
  1. ulises dice:

    excelente.. me gusto el artículo 🙂

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