Esclavos del pensamiento positivo: La felicidad ingenua

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Este es el primero de dos artículos que dedicaré a hablar acerca del pensamiento y la psicología positiva.

¿Qué es el pensamiento positivo? Podemos definir el pensamiento positivo como la convicción de que las personas pueden modificar las circunstancias de su vida simplemente cambiando su actitud y pensando de forma más optimista. Muchos coach y psicólogos positivos han encontrado en esta idea aparentemente intuitiva una forma de vida. Dan conferencias, imparten cursos y escriben libros de autoayuda que prometen ayudar a las personas a cambiar su actitud y alcanzar la felicidad.

Empiezo con este artículo una serie de dos artículos que pretenden ser una crítica de cómo el pensamiento positivo se ha convertido en una tiranía, en un mandato que con la promesa de una felicidad siempre inalcanzable nos aleja de la posibilidad de una forma de bienestar más real y cotidiano. Si entendemos el fenómeno del pensamiento positivo de forma superficial podemos pensar qué no hay nada de malo en ello, qué realmente importa mucho la actitud con la que enfrentamos la vida y que si conseguimos tener una actitud más positiva conseguiremos ser más felices. En este artículo trataré de explicar como el pensamiento positivo es un movimiento profundamente ingenuo y moralista en su concepción del hombre y de la psicología. En un próximo artículo explicaré porque creo que siendo ingenuo no es en absoluto inocente y como creo que lejos de procurar el bienestar que promete promueve formas nuevas de frustración y culpa escondidas bajo una máscara de falso optimismo.

 ¿Por qué es el pensamiento positivo ingenuo? En el año 2007 Rhonda Byrne publicaba El Secreto. La tesis del libro consiste en algo que la autora denomina “Ley de la atracción” según la cual similar atrae lo similar y terminamos convirtiéndonos en aquello que pensamos. Si pensamos en nuestra pobreza seremos pobres, las personas que se sienten desgraciadas sólo se sienten así porque no tienen los pensamientos adecuados, no son lo suficientemente positivos como para sintonizar con la frecuencia del universo que les traerá cosas positivas. La mayoría de autores de psicología positiva no alcanzan el absurdo de decir que si quieres un deportivo lo único que tienes que hacer es visualizarlo y pedírselo al universo, sin embargo sus argumentos sí que contienen un germen del mismo tipo de pensamiento mágico. Por ejemplo, la base de la psicología positiva es que los pensamientos positivos atraen la felicidad. Sin embargo, la dirección de esa supuesta correlación entre felicidad y pensamientos positivos es cuestionable. ¿Los pensamientos positivos nos hacen felices o la felicidad conlleva pensamientos positivos? Según como nos hagamos esa pregunta entenderemos esa supuesta felicidad como un producto de nuestro pensamiento (lo mismo que el deportivo) o nos plantearemos que quizás aquello que llamamos bienestar o felicidad tiene otro origen y los pensamientos positivos son sólo una consecuencia. Por otro lado, existe otro cuestionamiento muy claro a esto respecto ¿qué es un pensamiento positivo?, ¿existen algunos pensamientos positivos y otos negativos? La respuesta es no, todo depende del contexto. El pensamiento positivo se basa en una interpretación naif de lo que es positivo y negativo. Por ejemplo, podríamos pensar que fenómenos psicológicos como el perdón o el optimismo son inherentemente positivos. Sin embargo, no creo que podamos considerar el perdón como una característica positiva cuando se trata de perdonar a un agresor si la agresión aún se está produciendo. En el caso del optimismo, muchas veces el optimismo infundado mantiene conductas adictivas dañinas como por ejemplo la ludopatía. Cuando nos dedicamos a hacer psicología positiva dejamos de hacer psicología a secas, dejamos de entender a las personas como individuos concretos en un contexto determinado y pasamos a convertirnos en policías de su pensamiento. Hechos como este nos muestran hasta que punto el pensamiento positivo es heredero de una moral calvinista que escinde la naturaleza humana. Al fin y al cabo, hablar de pensamientos positivos y negativos no es muy diferente de hablar de pecados y virtudes.

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10 Comentarios en “Esclavos del pensamiento positivo: La felicidad ingenua
  1. patricia tagliavia dice:

    Totalmente de acuerdo. Creo que la psicologia positiva puede ser util en situaciones irrelevantes de la cotidianidad, mejorando la calidad de vida aprendiendo estilos de afrontamiento mas adecuados en el transito. Pero en situaciones realmente criticas y vitales ese tipo de recomendaciones son el equivalente a mascaras de optimismo que no permiten la congruencia con lo vivido.

  2. Luis dice:

    “La base de la psicología positiva es que los pensamientos positivos atraen la felicidad” Solo con esta frase ya queda demostrado que no tienes ni idea del tema. Yo te recomendaría que en vez de hablar de oídas leyeras un poco. La psicología positiva, por lo que sé, no afirma nada sobre el pensamiento positivo. Sencillamente hay una enorme cantidad de estudios que muestran que las EMOCIONES positivas son beneficiosas en muchos aspectos. Pero no obliga a nadie a nada. No te fíes de los charlatanes ni de los periodistas que hablan sin saber. Ni tampoco te fíes de los críticos que sufren de envidia aguda e intentan destruir el movimiento. Permíteme recomendarte el artículo de Carmelo Vázquez que aclara muchos de estos temas: http://www.papelesdelpsicologo.es/pdf/2233.pdf

    • psicoterapiacotidiana dice:

      Tienes razón en que probablemente la frase sería más correcta si se refiriese al pensamiento positivo y no tanto a la psicología positiva. A parte de esto, conozco el artículo de Carmelo Gómez que es una réplica a un artículo de Marino Pérez http://www.papelesdelpsicologo.es/pdf/2137.pdf Personalmente comparto más la crítica de Marino que su réplica. Respecto a mis argumentos creo que entre este artículo y el siguiente quedarán suficientemente expuesto. A nivel más concreto me gustaría enfatizar que no comparto la división entre emociones positivas y negativas, ni tampoco me convencen los argumentos del artículo de Carmelo Vázquez Así mismo considero que cuando estudiamos los beneficios de las “emociones positivas” a menudo podemos estar cayendo en una tautología. A parte de esto, los resultados de metaanálisis que cita tienen una significación más bien baja.

    • Pitu dice:

      Deja en paz a este personaje. Es la única forma que tiene de descargar su frustración. No hay que prestarle atención. Ya verás como solito atrae aquello que pretende. La ley funciona para el y para todos. Tanto si las niegas como si no las niegas. Esa es la increíble justicia de la misma ley.

      • psicoterapiacotidiana dice:

        Hola Pitu, yo particularmente prefiero creer en la voluntad y la responsabilidad individual antes que en la ley de la atracción.

  3. Luis dice:

    Primero, no confunda a Carmelo Vázquez con Carmelo Gómez (actor), por favor. Segundo, la distinción de emociones positivas y negativas, tiene décadas de tradición (Lang y otros) y hace referencia no a su valor o utilidad sino a la cualidad hedónica: positivo=agradable, negativo=desagradable (la alegría es positiva porque es agradable, el asco es emoción poaitiva porque es desagradable). Esto es algo muuuuy básico. Y elimina cualquier tautología. Nadie niega que las emociones negativas son adaptativas, en general; ni que la utilidad de unas y otras depende de la adecuación al contexto. El tema es que hace unos años se desconocía (e ignoraba) el valor adaptativo de las emociones positivas. Ahora tenemos la teoría de la ampliación y construcción que ayuda a entender su papel y da sentido a que aumentar la frecuencia de emocionalidad positiva sea adaptativo para la mayoría de las personas, en la mayoría de situaciones (siempre hay excepciones). Por último, el campo de la psicología positiva es mucho más que el estudio del bienestar o de las emociones positivas (entre otros muchos temas: fortalezas, fluir, crecimiento ante la adversidad, organizaciones saludables, generosidad, gratitud, amor, sentido vital, etc.). Temas que permanecerían completamente ignorados si no los hubiera puesto en primer plano la psicología positiva.

  4. Luis dice:

    Errata: el asco es emoción negativa

    • psicoterapiacotidiana dice:

      Gracias por corregir tu errata, yo he hecho lo mismo con la mía. Tienes razón en que es básica la distinción entre positivo y negativo en función del valor hedónico de una emoción, bajo mi punto de vista la tautología es decir que las emociones agradables son positivas o beneficiosas. Por otro lado, afirmar que la psicología no ha estudiado nunca las emociones positivas o el potencial humano me parece injusto, los mismos autores de psicología positiva reconocen la influencia de autores humanistas como Rogers o Maslow.

      Dicho esto. no me siento cómoda en los debates en que se intenta descalificar al oponente. El objetivo de este artículo y del siguiente es exponer mi punto de vista al respecto. Por supuesto eres libre de compartir o no ese punto de vista y quiero agradecerte que te hayas animado a defender la perspectiva de la psicología positiva. Creo que un debate debe servir para enriquecer y matizar los puntos de vista de cada parte.

  5. Luis dice:

    Primero, no manipules mis palabras por favor. Yo no he dicho que nunca se han estudiado esos temas en psicología, digo que eran temas actualmente completamente ignorados y que la psicología positiva los ha puesto en un primer plano (es decir, que antes estaban, pero en un plano muy secundario). Segundo, te vuelvo a insistir en que no hay ninguna tautología. Las emociones positivas (que lo son porque son agradables subjetivamente) llevan a tener más creatividad, más flexibilidad, más salud física, etc. ¿Dónde está la tautología? Tercero, si no te gustan los debates en los que se descalifica al oponente no entiendo cómo te gustó el artículo de Marino Pérez, en el cual despotrica todo lo que puede y más (quizá lo que pasa es que no te importa que descalifiquen a otros pero te molesta que te descalifiquen a ti). Que conste que yo no te descalifico, sólo te digo mi opinión sin edulcorantes y en todo caso cuestiono y descalifico tus argumentos. Por último, lo que deberías saber es que cuando confundes y mezclas “el secreto” con la psicología positiva estás descalificando a muchos psicólogos y haciendo un flaco favor a tu propia profesión.

  6. Patricia Tagliavia dice:

    Ciertamente la psicología positiva ha crecido significativamente en el mundo académico y me gustaría mucho conocer mejor sus principios y técnicas. Yo vivo en Venezuela y trabajo acompañando en procesos de duelo, esta es una combinación difícil en un país con tantas muertes violentas como el nuestro. Las charlas a las que he asistido sobre psicología positiva dicen que el venezolano es resiliente, siempre emprendiendo nuevos proyectos y desarrollando nuevas formas de salir adelante. Quizas aun nos falta aprender mucho…

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